JULIO BANACLOCHE, entrenador de A.A. Pilaristas F.S. durante once temporadas y, junto a Nacho Medina, el artífice de que el sénior llegara hasta la Segunda División B del fútbol sala español.

Subcampeón del Open As de Madrid, Campeón de Primera Regional, Campeón de Primera Preferente, Subcampeón y Campeón de Primera Nacional B, dos veces Subcampeón y dos veces Campeón de la Copa de Madrid de categoría nacional y mantener al equipo siete temporadas consecutivas en Primera Nacional A llegando a quedar tercero en la temporada 2006 - 2007, son sus logros deportivos como entrenador de A.A. Pilaristas F.S.

Es el "MÍSTER".

 

P-. Hola Julio, gracias por atendernos. La primera pregunta que se me ocurre es desde cuándo te empieza el gusanillo por entrenar, porque desde muy joven empezaste a dirigir equipos en las categorías inferiores del Club Pilaristas.

R-. Desde que empecé la Universidad, en el curso 87/88. Yo nunca he jugado bien al fútbol y como me gustaba mucho ese deporte, probablemente pensé entonces que, dado que era imposible que pudiera llegar a jugar medianamente bien, quizá podría servir para entrenar y así seguir relacionado con él.

 

P-. ¿Y cómo se te plantea la posibilidad de dirigir al equipo sénior del Colegio, que por aquél entonces iniciaba su andadura por las categorías más bajas del fútbol sala?

R-. Históricamente, los equipos federados del Colegio terminaban en el juvenil. Es cierto que existía un equipo no federado que dirigía Nacho Medina (Hijas del Sol, luego Ynsadiet), donde con el tiempo terminaban jugando los chavales mejores del Club Pilaristas una vez que empezaban la Universidad. Cuando ese equipo, al que entrenaba Nacho y yo hacía veces de segundo, desapareció en 1995, planteé la posibilidad de que se federaran sus jugadores y se creara entonces el sénior de Pilaristas. Como yo estaba de vocal en la Asociación de Antiguos Alumnos, pedí a la Asociación su apoyo institucional y económico y lo dio sin problemas; y lo mismo el Club Pilaristas, con el inestimable respaldo de Nacho y de Santos (y luego de Eduardo Melón, José Luis Buitrón y Alvaro de Ory). Como en la Federación éramos un equipo nuevo, empezamos de cero, por la categoría más baja. El primer año lo dirigió Tono Vives (yo creo que entrenaba entonces el juvenil del Colegio...). La segunda temporada ya lo cogí yo, y ese año se produjo además una renovación casi total de los jugadores que lo integraban, porque bastantes de los que jugaban el año anterior lo dejaron voluntariamente para dejar paso a promociones más jóvenes.

 

P-. Y prácticamente a ascenso por año, metes al equipo en la tercera máxima categoría del fútbol sala nacional. ¿Cómo fueron esos años? ¿Cómo ibas renovando al equipo y haciendo que siempre fuese competitivo?

R-. El objetivo era que los mejores jugadores de cada promoción pudieran seguir vinculados al Colegio participando en el sénior; que "entrar" en el equipo fuera un premio, una culminación de su carrera futbolística escolar, si se puede decir así. Para facilitar la incorporación se hicieron dos cosas, que surgieron de manera natural: casi todos los equipos inferiores jugaban con el mismo sistema del sénior (sobre todo porque sus entrenadores solían ser jugadores del sénior) y muchos juveniles "subían" al sénior bastantes partidos, y así iban conociendo a los que podrían ser sus futuros compañeros.

En honor a la verdad, y como homenaje a todos los que han formado parte del sénior a lo largo de su historia, he de decir que la mezcla de promociones jamás se notó, que el ambiente siempre fue agradabilísimo, y que quizá por eso aún hoy la amistad y el cariño de muchos jugadores del sénior de edades distintas se sigue manteniendo.

 

P-. ¿Cuáles eran tus señas de identidad? ¿Qué es lo que te gustaba que destacase de tu equipo?

R-. Teníamos muchas limitaciones como equipo, derivado de que todos éramos no profesionales: sólo teníamos uno o dos días de pabellón, sin apenas tiempo para trabajar la preparación física, no podíamos fichar más que dos "extranjeros" (no antiguos alumnos) simultáneamente, los jugadores no tenían "exclusiva" y solían participar en varias competiciones durante el fin de semana (el interno, algunas temporadas el fútbol 11, torneos universitarios...). Por lo tanto pensé que lo mejor era hacer pocas cosas, pero bien hechas. Y eso creo que es nuestra seña de identidad: una buena defensa, unas jugadas de estrategia bien ensayadas, y sobre todo, una gran capacidad de esforzarse y luchar hasta el final, incluso cuando íbamos perdiendo.

Sinceramente, creo que éramos un equipo disciplinado, peleón y al que los rivales temían enfrentarse porque siempre les podíamos ganar. A eso ayudó un sistema de juego que creo que es muy bueno (y aún sigue siendo la base del posicionamiento del equipo), que ideó Paco García (un grandísimo entrenador profesional y padre de uno de nuestros jugadores) y que yo procuré adaptar a las características de nuestro equipo.

 

P-. Luchar por la permanencia, pelear por estar arriba, competir, formar jugadores, fomentar la unidad del equipo, educar, inculcar valores... ¿cuáles eras tus máximas prioridades?

R-. Creo que todas esas finalidades no son incompatibles, y se puede luchar por alcanzarlas simultáneamente, y eso es lo que siempre he pretendido. La idea era clara, y se la intenté transmitar a mis jugadores a lo largo de los años: si decidimos competir, nos lo tomamos en serio y lo hacemos de la mejor manera posible, teniendo en cuenta las limitaciones que existían, a las que antes he aludido. Y he de decir que muchos de esos objetivos se consiguieron, o al menos siempre peleamos por lograrlos: casi siempre estuvimos arriba en la clasificación (incluso ganamos varios trofeos), los jugadores mejoraron como futbolistas y sobre todo como personas, y se crearon unas relaciones humanas extraordinarias entre todos los que formábamos parte del equipo. Evidentemente, de eso es de lo que estoy orgulloso y ojalá no se pierda jamás. 

 

P-. Viviste y padeciste los problemas económicos de subsistir en una categoría tan costosa. Ante la necesidad, ¿imaginación?

R-. Sí, la imaginación es muy importante (me parece una gran idea la de crear socios honoríficos, un Carnet de Socio y celebrar un día del Club), pero sobre todo nosotros sobrevivimos todos esos años gracias a la ayuda de gente buena, generalmente familiares de alguno de los jugadores, que se apiadaba de nosotros y movían sus influencias para que se nos diera algo de dinero en forma de patrocinio. Quiero agradecer especialmente en este punto el apoyo que nos dieron, además de la Asociación y el Club Pilaristas, José Pío Arsuaga, Emilio Rodríguez, Ignacio Núñez, Celestino Pérez, Juan Miguel Villar Mir, Nuria González, José Escalona y tantos otros, a cuyas gestiones se debe la subsistencia actual del sénior.

 

P-. Quien conoce la historia de este equipo sabe lo mucho que le has dado y lo importante que ha sido tu figura en su devenir. Pero, ¿qué te ha dado A.A. Pilaristas F.S. a ti?

R-. Unos años inolvidables, donde he disfrutado mucho, me lo he pasado de cine y, además he aprendido una barbaridad (entre otras cosas me obligó a sacarme el nivel II de entrenador nacional de fútbol sala). Pero, sobre todo, me ha permitido conocer a personas extraordinarias cuya amistad procuraré conservar mientras viva (y espero que siga después en el cielo, jejeje).

 

P-. Dos preguntas en una. Por un lado, nos gustaría saber con cuál o cuáles momentos te quedarías de todos los que viviste en los muchos año al frente del equipo. Por el otro, querríamos conocer tus sensaciones en el histórico partido contra Caja Segovia, en el que te vimos vibrar desde la grada.

R.- No es fácil elegir un episodio concreto, porque han sido muchos años y en todos hubo ocasiones memorables. Pero por quedarme con uno, escogería la final de la Copa de Madrid que ganamos al Móstoles en el último segundo, en el que fue mi último partido (y el de algunos jugadores que estuvieron conmigo muchas temporadas) como entrenador del sénior.

Respecto a mis sensaciones el día del partido de Copa de S.M. El Rey contra Caja Segovia que se disputó el año pasado, creo que sentía un sano orgullo de comprobar lo que entre todos hemos sido capaces de hacer con A.A. Pilaristas F.S. Al ver el pabellón lleno, casi todos los ex jugadores allí presentes animando al equipo, el juego tan espectacular que hiceron los que estaban en la cancha, pensé: esto es un trabajo bien hecho, ya está la obra bien cuajada...

 

P-. Sabemos que sigues la trayectoria del equipo en la actualidad; ¿ves algo de este equipo que te recuerde al que tú entrenaste? ¿En qué crees que han cambiado más las cosas?

R-. Cada entrenador tiene sus propias características y su manera de hacer las cosas, y así debe ser porque precisamente por eso los equipos avanzan, se enriquecen y mejoran. El actual sénior, ahora dirigido por Pablo Núñez y antes por Jorge Avilés (ambos en su momento jugadores del equipo) creo que ha trabajado muy bien aspectos del equipo que nosotros no desarrollábamos tanto, como la salida de presión o el ataque de cinco. Pero me parece que el sistema básico de juego, e incluso la concepción del equipo en cuanto tal (es decir, poner siempre por delante el buen ambiente y las relaciones humanas antes que los resultados), son los de toda la vida, y me parece que eso también es bueno, porque hace al equipo reconocible y lo dota de una personalidad propia.

 

P-. Toca mojarse... ¿te atreverías a dar un quinteto formado por los jugadores más destacados en todos tus años como entrenador?

R-. Decir un quinteto siempre es injusto, pues sólo puedes elegir a cinco jugadores y con ello dejas fuera a otros que perfectamente podrían estar en él por derecho propio. Y en mi caso aún resulta más difícil decantarme por un "equipo ideal", porque han sido once años entrenando el equipo y he tenido muchos y muy buenos jugadores. Por lo tanto, y quizá defraudando las expectativas del gran público, en esta pregunta "pasopalabra".

 

P-. Para terminar, ¿desearías agregar algo más?

R-. Sólo una cosa: quiero aprovechar esta entrevista para dar las gracias a todos los jugadores que han estado en el sénior a lo largo de estos años, por todo lo que me han dado, y pedirles perdón de corazón por cualquier cosa que pude haber hecho mal y que les dolió o pudo molestar.

Bueno, y que sigáis manteniendo esta web, que cumple una finalidad fundamental para dar a conocer y poder seguir al sénior. ¡Ah! Y... ¡¡FORZA PILARISTAS!!

 

Gracias Julio por dedicarnos un poco de tu tiempo para la entrevista.

 

FORZA PILARISTAS